El, ella y el

El

ella y el

Deambulan en zapatillas gastadas

por las calles vacías de la ciudad

y se acurrucan los viernes

para ver películas de autor.

El

ella y el

están presos entre los celos y el miedo

y en una cama el universo entero los mira

cautivos de tres bocas.

El

Ella y el

Intentan no morir de ausencias

se desnudan con vergüenza

y ríen.

Solapa

Hago magia por las tardes

me doblo como solapa de libro

o me tiro a escuchar música

al lado de la mesa ratona

la del living

la blanca.

 

Pienso en los fantasmas

que habitan tu pieza

y por las dudas

mantengo la puerta cerrada.

 

Orillita del Po

Vas a pintar Torino de colores

Harás narraciones sobre el amor

o la nostalgia

buscarás una orillita del Po

para cuando estés triste.

 

Recorrerás con sombreros esas calles que llaman vías

leerás nombres extraños en los adoquines

tomarás mates en la Piazza Carignano

probarás los helados de Gelateria Pepino.

 

Desde lejos voy a pensar

en lo cerca que estamos

porque una parte mía

hoy se va con vos.

Rumbo a Italia

Martes fresco

después de una ola de calor

volvía a casa con el viento sobre el costado derecho

sobre la mano que escribe.

 

Pensaba sobre todos los gracias

que no te pude decir

tuve suerte que no fuera una despedida tradicional

no quería llorar

en la primera luna nueva de la década.

 

Y no entendía si tenía fiebre o gripe

estaba como en un limbo

porque los duelos tienen eso

de sentirnos medios vivos

o medios muertos

como dormidos

no sé

no sé bien qué.

Algo de Fellini

Hice un barco con la chapita de la cerveza

hundí los dedos en la espuma

me decías algo de Fellini

o de Rímini.

 

Repaso la cicatriz con la lengua

empiezo a desvestirme de mi nombre

para mostrarte donde duele.

 

El eco

no es una figura de papel

no es una cáscara vacía.

Discusión triste

La voz aguda me habla del invierno

insiste punzante mientras cruzo la avenida

le hago gestos con la cabeza.

 

Llego a casa a correr las cortinas

pienso que una discusión triste cada tanto

es como mirar un atardecer desde atrás de una ventana.

 

El frío ataca por sorpresa igual que el aburrimiento

y para ambos

tus abrazos son la mejor compañía.

Llamita

Una vela azul ilumina la casa

me vuelvo bocado

bo ca do. 

El pájaro gigante

se abre paso entre mis costillas

despliega sus alas y libera mi pecho.

Respiro

aunque los empujones me dan miedo

o me ponga a llorar como chico.

Llamita

decime si podes imaginar la Luna

a pesar de la llovizna fría.