A pesar del asma

Me gusta cuando peleamos por boludeces

llorar asfixiado por el humo del cigarrillo

tirarme en el futón y construir la escena

esperar a que me llames desde la pieza

o que me vengas a buscar para llevarme de la mano.

Acostarnos cansados de tanto discutir

empujarte sobre el borde de la cama y hacer el amor

humedecer nuestros cuerpos.

No desisto del amor romántico aprendido a los tirones

y no pienso cambiar

si a pesar del asma

me hiperventilo cuando hacemos el amor .

Anuncios

Textos

Estoy felizmente parado de manos

tratando de reconstruir los pedazos

poco me importa lo insalubre del encierro.

No sé qué extraño más

tu manera de elegir las verduras

la manía de arreglarlo todo fácilmente

o tus miedos.

Nada es simple para una mente enredada

demasiadas palabras dichas frente al espejo

el deseo que se esconde en la lluvia

el efecto de querer sin querer.

Refugiarme en el caos

florecer contra una pared descascarada

entregarme a una risa extraña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cortar la semana

Fuiste al chino a comprar jamón y queso

tomamos vino

hablamos de las pajas

la desnudez de la oscuridad.

Entre algunos fotogramas dispersos

rememoramos el sonido del viento

perdidos en caminitos precarios de libertad.

Aquellas perlas que descansan en la memoria

el presente que arrulla como el mar

los minutos ganados al aprisionamiento de la rutina.

Las nubes

Me gritaste que me hiciera tratar

que estaba mal de la cabeza

que así no iba más.

Me asomé a la terraza a ver las nubes

no quiero pensar tanto

porque no sé a dónde escapar

cuando me enojo conmigo mismo.

Deseo poner música

sentir el viento en la frente

perder la conciencia.

Entrampado

Entran y salen obreros todos los días

como en hilera irregular

en cámara lenta

somnolientos

entrampados .

Reír por nostalgia

consolarse con historias de ballenas

escribir frases en el baño

inventarme una delgada línea de cordura.

Deambular por cada palabra hiriente

hacerme de unas alas enormes

bendecir las canciones viejas

regresar a la cama.

Plano medio corto

Ojos traspapelados en alguna perdida bitácora

dolientes

suspendidos

enmarañados en la desnudez.

 

El trípode en el borde de la cama

intentabas un plano entero mientras me hacías preguntas

poesía, vacíos existenciales, locura

no recuerdo.

 

Me prendí un pucho

se detuvieron las miradas en una mezcla de deseo

y hostilidad

hundiste uno de tus dedos en mi boca

embebido de miel prístina.

 

Sombras humeantes

restos de bebida en las copas

amanecer extasiado un domingo

oliendo tu cuello, detrás de tu oreja.

Mi primera cana

 

Éxodo de la conciencia

guarecerse en el desánimo

en cuclillas.

 

Tímida cana que se asoma culposa

entre recuerdos de un presente que se transforma

se arrullan mis treinta y tres en la arena.

 

Resguardo tus cartas en una cajita azul de madera terciada

como los cuerpos

que se leen

cuerpos que se comen

cuerpos que se devoran.

 

Mastico los versos que hablan de vos

chorreo saliva con letras de amor

descreo de la saciedad.