Mi amigo escuchaba la misma radio, de madrugada

No recuerdo nítidamente, pero hay un momento de mis dieciséis, diecisiete años en que llegaba la madrugada, me iba a mi habitación en la que contaba con un televisor en blanco y negro que sobrevivía desde principios de 70, donde la transmisión de tv abierta finalizaba a las 12:00.

Entonces, ponía una radio que se llamaba «FM láser» y siempre, aparecía trouble entre los primeros puestos, la canción de Coldplay.
Menuda sorpresa de saber que mi amigo andaba por los mismos diales, cuando le conté de mi dificultad para dormir y quien sabe cuántos desamores más.

Ahora busco el tema en YouTube, medio en pedo y sin fumar, con algunos kilos de más y deseando con todas mis fuerzas volver por un ratito a ese rinconcito que era mi habitación. Un lugar que con mis amigos revolvíamos y habitábamos. Una pieza que ya no existe, y que era el habitáculo donde cabía el mundo, que representaba el nivel y el tamaño de los problemas de aquel entonces.

Salvaguarda de la memoria de tener ese espacio para volver a jugar a ser grandes, experimentar, enojarnos e invitar a jugar a todo aquel que anduviera cerca.