Pasitos de ardilla

Durante un tiempo te observe desde atrás

tus formas femeninas tan deliciosas y a la vez

divertida, como dando saltitos de ardilla.

 

Vivía yo en el departamento de Monte Caseros

presuroso arremetía el paso para llegar al izamiento de bandera

mientras me perdía en ese gracioso andar tan tuyo.

 

Apenas nos hablábamos

hasta que nos descubrimos en un aula

y entendimos que las horas se escurrían

nos entendimos a través de Fito y Charly

aprendimos de las sonrisas cómplices.

 

Creímos, crecimos y morimos ya unas cuantas veces

peleamos y recorrimos algunas calles de la mano

porque cuando tengo miedo reconozco

me gusta tomarte de la mano

y aunque te moleste admitirlo, sé que a vos también.

 

Nunca soñé espejarme tanto con alguien

tus abrazos reconfortan mi alma

como las charlas regordetas de literatura

sabrosísimas como los vinos que nos gustan tanto.

 

Y es que juntos aprendimos a confiar la desnudez propia

al compartir desde el alma

y resguardar el encanto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s