Letras escarbadas

Intento en vano someter mi gris peregrinaje

desprenderme de la imagen distorsionada

combatir la obediencia persistente con la cual te añoro.

 

Disparo palabras a la tarde desatendiendo tu ausencia

me entretengo de a ratos

arremeto contra tus oídos inútilmente

pretendiendo la paz solariega.

 

Consagración de mi representación

letras escarbadas desde el fondo

dar forma en papel a la clausura

mientras me esquivan las convicciones

y se esfuma la prudencia.

 

Es domingo y no estás

no me sirve

esperarte tanto

no quiero.

Una boca sin versos

Creá tu mundo junto a  mí

amanece en sintonía con el movimiento estelar

vivenciando los sueños todavía húmedos que inquietan tu recato

perfora tu mesura angustiante

desafiando el tiempo y todas sus putas reglas

 

No te extrañes si me ves jugar sobre el filo

no racionalices mi desvarío

al invocar los poderes de la Luna

no supongas que la realidad es la fotografía del presente.

 

Crucemos los puentes que se tienden sobre el océano

destrocemos esos nervios del cerebro que nos agobian

nos censuran, nos impiden, nos limitan, nos niegan

nos mutilan, nos ensordecen, nos encierran

nos acostumbran con hipocresía

al sonido de bocas muertas.

 

Bocas con tonalidades frías que simulan calma

bocas que se abren sobre pieles lánguidas

bocas embalsamadas que desconocen el dulzor de una mordida

bocas sin versos, sin prosa, sin ficción.

Orfandad

Quiero salir gritando a la calle

afrontando el frío

con alaridos de viva voz

para que me escuches.

No entiendo mis desbarajustes

los laberintos son tan intrincados

que no hallo los paisajes de antaño

mientras en la ciudad solo hay desolación

y rara vez se oye a las personas reír.

Todo lo que se suponía que iba a ser

se aleja fugazmente

bravuras que me atosigan

con finales felices impostados.

Si todo lo que necesito es cordura

para reordenar mis relatos

dejar de pretenderme hostil

porque están tan cerca de mí

tan cerca mío.

 

 

Preso del mar

Mis retinas atemperadas por el atardecer

me devuelven con intriga a las costas seguras

preso del mar

 

Junto a las piedras en reposo

arrecian hostigamientos mentales

necesidad de abrir puertas y saltar vallas

mientras los muros permanecen en pie

 

Grandiosos pedestales oscuros

apenas manchados con sal marina

prepotentes paredes de encierro

 

Intento derribar la indecisión

soplando cenizas de un viejo anhelo enterrado

y reviso mis bolsillos buscando

las llaves maestras del camino

 

Exploro lentamente mi caos

y envidio las gaviotas en su aleteo

me acomodo sobre mis piernas

para verme agitado

mientras espero.

Vestiduras

Me vestí

me desvestí tantas veces

observé mis ojos frente al espejo

aprendí a reconocerme perfecto en mi desnudez

en el despojo itinerante de mis yoes

 

Impregnada en cada centímetro de mi piel

el agua santa me desapega de quien fui

me inundan de conciencia

me entrego al cambio de la mano del miedo

 

Un día de junio caminando bajo el sol de la avenida

mi clase de teatro los lunes por la tarde

la mañana aún oscura que huele a tierra y a café

amanece y respiro el otro que soy

 

Imagen propia que deconstruyo

rearmarme en pleno luto del pasado

la incerteza del futuro

la eternidad del presente en paz.